El Grupo E entra en una etapa de definiciones y Ecuador se juega gran parte de su futuro en el Mundial 2026. Este sábado, en Kansas City, la “Tri” enfrentará a Curazao con dos obligaciones: sumar de a tres y hacer la mayor cantidad de goles posible. Después de la derrota ante Costa de Marfil en el debut, a los dirigidos por Sebastián Beccacece ya no les queda margen de error.

Los ecuatorianos necesitan volver a mostrar la efectividad que habían tenido en los últimos amistosos, cuando vencieron a Guatemala y a Arabia Saudita y empataron ante Países Bajos. Durante todo el proceso de Beccacece, convirtieron apenas 20 goles en 21 partidos, lo que no es un dato menor para un equipo que necesitará golear esta tarde.

La gran duda para el entrenador argentino pasa por el centro del campo. Denil Castillo aparece como la principal opción para ingresar en lugar de Alan Franco, que sufrió un golpe en el estreno y llega con lo justo.

Curazao, por su parte, llegó a Norteamérica para disfrutar de su primera experiencia en una Copa del Mundo, pero también con la intención de complicarle la vida a los favoritos. Pese a la caída 7-1 ante Alemania, mostró algo para tener en cuenta: aprovechó un error para llegar a un empate parcial que por un momento puso nerviosos a los tetracampeones.

La lección quedó clara: si el rival se relaja, los caribeños tienen con qué lastimar. Por eso Ecuador deberá tomar la iniciativa sin descuidar el retroceso, y evitar desesperarse frente a un oponente que va a jugar replegado y puede incomodar con alguna pelota parada o algún contraataque aislado.

Además, si bien no tiene presión, si pasan los minutos y el partido no se abre, el combinado caribeño comenzará a aferrarse a un empate que al menos le dé esperanza de cara a la fecha final.

Para destrabar ese cerrojo, la jerarquía individual será fundamental. Ecuador necesitará que aparezca el desequilibrio de Moisés Caicedo y, sobre todo, el olfato goleador de Enner Valencia.